TRADUCIR
  
 

Video
Galería

Una entrañable “Ópera sin glamour”
El sábado por la tarde el tenor Jorge Echeagaray, la soprano Alba Cecilia Rivera y el pianista Pablo López Mejía transformaron la solemnidad de los recitales operísticos en una tertulia en donde la alegría, la camaradería y la pasión por el arte se hermanaron en Casa Haas en una “Ópera sin glamour".


Como ya es costumbre, Jorge Echeagaray ha vuelto a esforzarse para crear un concepto atractivo y refrescante para acercar a públicos más amplios al exquisito, riguroso e intenso universo de la ópera. En esta ocasión entre camisas beisboleras y futboleras, carteles, máscaras de lucha libre e irreverentes frases como “Ando hasta la madr…” los artistas confeccionaron un programa musical con arias, zarzuelas y boleros en el que público cantó, rio, pidió a los artistas que subieran la voz e incluso, cometió “el pecado” de aplaudir antes de que los temas concluyeran.

El repertorio operístico estuvo representado por piezas como “E lucevan le stele”, de la ópera “Tosca”, de Giacomo Puccini, en donde Echeagaray exhibió su potencia vocal y la gran entrega y concentración que el género requiere; mientras que Alba Cecilia Rivera ofreció algo poco frecuente en la interpretación operística del puerto: una presencia auténtica y natural en la entrañable “O mío bambino caro”, de la ópera “Gianni Schicchi”, también de la autoría de Puccini. Lo inusual en esta parte del espectáculo fueron sus atuendos, más cercanos a los de una estrella pop que a los de las divas… y divos de la ópera.

Sin embargo, los artistas fueron fieles al nombre de este recital y en la sección de zarzuelas la desfachatez y simpatía creció en base a la complicidad que existe entre ellos, algo que los llevó a interpretar con auténtico goce y picardía los duetos de “En mi tierra extremeña” de la zarzuela “Luisa Fernanda”, de Federico Moreno Torroba; y “Torero quiero ser”, de “El gato montés”, de Manuel Penella Moreno.

La canción mexicana reinó en la parte final de “Ópera sin glamour” con “Granada”, de Agustín Lara; “Dime que sí”, de Alfonso Esparza Oteo; “Júrame”, de María Grever o “Perfume de gardenia”, de Rafael Hernández Marín, en donde Jorge Echeagaray llamó por teléfono a su madre para dedicarle la canción ante el aplauso y risas de su auditorio.

Si bien “Ópera sin glamour” renunció a las formas de una género perteneciente a la “alta cultura”, en ningún momento perdió el enfoque técnico, la emotividad y fuerza que éste demanda; los artistas lograron una auténtica complicidad con el público y esto se vio reflejado en cuatro temas extra que Jorge Echeagaray ofreció (entre ellos “Tragos de amargo licor”, inmortalizada por Ramón Ayala) a manera de “probete” del espectáculo “Los tenores del norte”, que dentro de poco planea ofrecer con el apoyo del Instituto de Cultura de Mazatlán.

La despedida de los artistas fue un atronador aplauso que dio a esta “Ópera sin glamour” un cierre espectacular para celebrar el talento, creatividad y dedicación de estos artistas.

========

An endearing "Opera without Glamour"

This last Saturday evening, tenor Jorge Echeagaray, soprano Alba Cecilia Rivera and pianist Pablo López Mejía transformed the solemnity of operatic recitals into a gathering where the joy, camaraderie and passion for art were united in Casa Haas in the "Opera Sin Glamour".

As usual, Jorge Echeagaray strived to create an attractive and refreshing concept for bringing the exquisite, rigorous and intense universe of opera to a wider audience. This time, between baseball shirts and soccer, posters, masks, wrestling and irreverent phrases such as "Ando hasta la madr..." the artists produced a musical program with arias, zarzuela and boleros with which the public sang, laughed, told the artists they should sing louder and even committed the "sin" of clapping before the songs ended.

The operatic repertoire was represented by pieces such as "E lucevan le stele", from the opera "Tosca" by Giacomo Puccini, where Echeagaray exhibited his vocal power and great delivery and concentration that the genre requires, while Alba Cecilia Rivera offered something not frequent heard in the operatic interpretation of the port: real and natural presence in the endearing “On Mio Bambino Caro”, from the Opera "Gianni Schicchi", also written by Puccini. What was unusual in this part of the show were... their outfits, that were closer to pop stars than that of the divas and divos of opera.

However, the performers were true to the name of this recital and in the section of zarzuelas, the impertinence and sympathy grew based on the complicity between them, something that led them to interpret with the authentic joy and playfulness of the duets
“En mi tierra extremeña” from the zarzuela "Luisa Fernanda", by Federico Moreno Torroba; and "Torero Quiero Ser," from “El Gato Montes”, by Manuel Penella Moreno.

Mexican music reigned at the end of "Opera sin Glamour" with "Granada", by Agustín Lara; "Dime Que Si", by Alfonso Esparza Oteo; "Jurame", by María Grever or "Perfume de Gardenia", by Rafael Hernández Marín, where Jorge Echeagaray phoned his mother to dedicate the song to the applause and laughter of his audience.

Although "Opera Sin Glamour" resigned to the forms of a genre belonging to a "higher culture", at no time did it lose the technical approach, emotion and strength that this genre demands; the artists achieved a real complicity with the public and this was reflected in four extra songs that Jorge Echeagaray offered (among them "Tragos de Amargo Licor", immortalized by Ramón Ayala). It was promised in the show that
“Los tenores del norte” are making plans to play with the support of the Instituto de Cultura de Mazatlan.

The farewell to the artists was a thunderous applause that gave a spectacular closing to "Opera Sin Glamour" celebrating the talent, creativity and dedication of these artists.